lunes, 5 de septiembre de 2011

Del Amor



Tus manos

pintadas en los confines de mi piel.

Tus labios

tatuados en mi rostro.

Tu mirada
incrustada como piercing.


Tu voz

navega en mis oidos

como el Holandes Errante.

Y tu sonrisa de bandolera

ilumina mis oscuridades.

Cuando tus lágrimas

fertilizan tus mejillas
tu rostro parece de santa.

Y te conviertes de pronto

en una constelación lejana, distante.

Pero mia.


Y agradesco a la suerte,

a los hados y al destino

el compartir los minutos

uno a uno contigo.
Marzo-2006

No hay comentarios: